El Turno de los Wolfenson
En el año 2005, los hermanos Moisés y Alex Wolfenson, propietarios de los diarios La
Razón, El Men y El Chino, fueron condenados por cuatro años de cárcel por los delitos de complicidad en peculado, asociación ilícita para delinquir y delito contra la tranquilidad pública. Los Wolfenson vendieron la línea editorial de sus diarios a Vladimiro Montesinos y recibieron dinero para apoyar la reelección presidencial de Alberto Fujimori en el año 2000.
En julio de 2005 se promulgó la Ley 28568 para equiparar un día de arresto domiciliario con un día de prisión efectiva. Esta Ley fue conocida como la “Ley Wolfenson”, pues tuvo como efecto la liberación de los propietarios de La Razón. El Tribunal Constitucional sentenció esta Ley como inconstitucional y los Wolfenson regresaron a prisión.
El 18 de noviembre de 2007, el Presidente Alan García concedió la primera entrevista de su segundo mandato justamente al diario La Razón. En dicha entrevista García señaló que:
“El señor Wolfenson sólo es víctima de una venganza y persecución política (…) creo como abogado que debería sumarse los tres años de prisión domiciliaria que cumplió con los tres de cárcel efectiva que purga, para dar por concluida su condena de cuatro años”. (La Razón, 18/11/2007)
Alex Wolfenson obtuvo su libertad en 2006 y Moisés Wolfenson salió libre el 25 de marzo de 2008, tras recurrir a un hábeas corpus presentado al Tribunal Constitucional. A este último se le condenó además al pago de tres millones de nuevos soles por concepto de reparación civil a favor del Estado, de los cuales hasta noviembre de 2007, sólo había pagado dos mil nuevos soles. (Procurador Carlos Briceño en Ideele Radio, reproducido en: La República, 21/11/2007)
En el mes de abril se descubrió que el entonces Ministro de Vivienda, Hernán Garrido Lecca, adquiría publicidad con dinero del Estado en el diario de los Wolfenson, La Razón. El objetivo de esta publicidad que consistía en titulares en el Diario o notas periodísticas, era resaltar la labor del ministro y atacar a sus detractores.
En el Sistema Electrónico de Adquisiciones y Contrataciones del Estado (SEACE) se detalla que el Ministerio de Vivienda entregó los más de 57 mil soles para la mencionada publicidad, por concepto de “la promoción y difusión de las actividades y programas del sector mediante publicaciones diarias en sus medios”. (Investigación de Heidi Grossman del 09/04/2007, en: www.agenciaperu.com)
El Turno de Crousillat
En marzo de 2001 un “vladivideo” le mostró al país los tratos que hacía José Enrique Crousillat, dueño de América Televisión, con Montesinos para garantizar una línea editorial que sirva a la dictadura. A las pocas semanas, Crousillat y su hijo fueron denunciados por delito contra la administración pública y tráfico de influencias.
En diciembre de ese mismo año la Interpol ubica en Argentina a los Crousillat pero estos fugan del país vecino, siendo detenidos en enero de 2005 en la frontera con Chile. En 2006 la Segunda Sala Penal condenó a 8 años de prisión a los dos Crousillat, siendo confirmada la pena por la Cuarta Sala Penal y la Primera Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema el mismo año.
El 12 de diciembre el país se enteró de que el mismo García Pérez había concedido el indulto al empresario por razones “humanitarias”. Para algunos analistas, esta “selectividad” del primer mandatario no es nada positiva para la lucha anti-corrupción, que prácticamente ha sido eliminada durante este gobierno. Incluso se ha señalado que este indulto hace “la camita” para la liberación (“indulto”) de Alberto Fujimori.
Como declaró el ex procurador Luis Vargas Valdivia a
Ideeleradio, “el tema del indulto implica el perdón de la pena, por lo que ya no es posible tomar alguna medida para garantizar la reparación civil, él ya cumplió la pena, luego lo que cabría es iniciar las acciones de acuerdo al Código Civil para efectos de la cobranza, trabar embargos, buscar bienes, pero ese señor ha tercerizado sus bienes, y obviamente supuestamente ya no los tiene a su nombre”.
Primero Wolfenson y ahora Crousillat, parece que se recompusiera la mafia fujimontesinista pero con nuevos actores interesados por los jugosos réditos económicos de la corrupción.