El mayor escándalo de corrupción del segundo gobierno aprista no tiene cuando acabar. Demasiados cabos quedan sueltos, no hay quién toque a los altos funcionarios implicados en la corrupción y, cómo lo ha dicho Gianotti, sólo están presos los chuponeadores y el lobbysta.
Desde hace unos días el escándalo adquirió un reimpulso cuando todos nos enteramos de que dos USB habían sido borrados y, ¡oh sorpresa!, en estos habrían habido audios que vinculaban a Jorge Del Castillo con la corrupción. El asunto no era sólo que Del Castillo se había reunido con Canaán (eso ya lo sabíamos todos, lo tuvo que hacer "de a poquitos"), había tenido un papel mucho más activo en los negocios petroleros, pero además, habría estado involucrado en el borrado de los USB.
Luego interviene Gianotti: ¡Cómo es posible que nadie me haya preguntado por el contenido de los audios! 451 audios de conversaciones telefónicas interceptadas y 316 correos electrónicos en dos de los cuatro USB incautados, informa La República, pero de su contendio la ciudadanía no debe conocer ni el 1%. En medio de todo esto Del Castillo se convierte en la figura más popular de la tele, deja atrás a Hugo Chávez en presencia en los medios, grita al mismo estilo del chino: ¡soy inocente!
Las cosas se le complican y por más que Raúl Vargas le dé una ayudita y quiera hacer quedar entrar en contradicción a Gianotti, declara en RPP: "Se lo juro que no tengo nada que ver, no tengo nada que ocultar, yo no tengo rabo de paja". Si lo dices cientos de veces en tantos medios, pues debe ser por algo. Este tema no ha terminado aquí, seguramente falta mucho por descubrir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tu opinión es importante